Que Es El Terruño?
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Tags: del vino, el clima, hombre, mundo del vino, planta, profundidad, uvas, vino, Vinos
Para entender algunas de las definiciones que tanto abundan en el mundo del vino, una de las más importantes a saber es el significado del Terruño o Terroir, eh aqui un resumen. La vid es una de las plantas aprovechables por el hombre más duras que existen. Sobrevive en condiciones que casi ninguna otra soportarÃa. Le seducen los terrenos pobres e inhóspitos y prefiere hundir sus raÃces lo más posible en busca de nutrientes, y cuanta mayor profundidad alcancen esas raÃces, más posibilidades de conseguir un vino de alta calidad existirán. El concepto de ‘terroir’ o terruño siempre ha estado relacionado con la personalidad y calidad de los vinos. La magia de que uvas de la misma casta cultivadas, vinificadas y envejecidas con las mismas técnicas en zonas geográficas diferentes produzcan vinos distintos entre sà sólo se puede deber a la influencia del terruño. Definir el término ‘terroir’ no es sencillo; es un espacio concreto que bajo la influencia de varios factores como el clima, la situación y el tipo de suelo permite lograr un producto concreto e identificable. Es un concepto muy amplio y complejo, pertenece a nuestra cultura y a nuestras tradiciones pues la influencia del factor humano; la del viticultor, es decisiva. El terruño designa la interacción de varios factores que son los que le van a dar carácter al vino ( clima, suelo, variedad e intervención del viticultor)
Un breve resumen a la hora de tener que elegir un buen maridaje: Embutidos: rosados y tintos jóvenes. Ostras: vinos blancos secos y espumantes. Mariscos: vinos blancos perfumados y de cuerpo como el chardonnay, viogner, semillón y rosados. Pescados: en general todos los blancos secos, la variedad va a depender de la salsa. Por ejemplo una salsa de limón va bien con sauvignon blanc mientras que una salsa de queso con chardonnay. En el caso de los pescados grasos, de rÃo o de sangre azul (ej: atún) se puede optar por vinos rosados y tintos ligeros. Caviar: espumantes y vodka. Pescados ahumados: vinos blancos aromáticos como el chardonnay, viogner y semillón. Caza: vinos tintos ligeros como el pinot noir, syrah y tempranillo. Foie Gras: grandes vinos blancos semisecos y perfumados como el sauvignon blanc, gewurstraminer y riesling. Botritizados, espumantes de método tradicional. También puede acompañarse con vinos tintos como syrah y cabernet sauvignon. Carnes rojas: vinos tintos con cuerpo como el cabernet sauvignon , malbec y tannat. Carnes blancas, pollo, pavo, conejo: Vinos blancos complejos y tintos ligeros. Carnes rojas de caza: Vinos tintos con cuerpo como el cabernet sauvignon y malbec. Aves de caza: vinos tintos aromáticos de cuerpo ligero a medio como el merlot, pinot noir y tempranillo. Ensaladas: solo admiten vinos cuando están condimentadas sin vinagre. Pastas y arroces: tinto o blanco según su salsa. Cocina especiada: tipo mexicana vinos Rosados con buen cuerpo tipo de Malbec.  Sushi: vinos blancos frescos como el sauvignon blanc y espumantes. Quesos de Cabra: blancos jóvenes de buena acidez como el sauvignon blanc y pinot gris. Quesos azules: vinos dulces de cosecha tardÃa, botritizados y fortificados. Quesos de pasta dura añejados: tintos con cuerpo como el cabernet sauvignon y el syrah.
¿Quién gana cuando se decanta el vino? Si el vino es joven, el que gana seguro es quien vendió el decantador. Sólo los vinos con cuerpo y aquellos que han permanecido varios años en botella, ganan mucho al ser decantados. Como ahora hay mucho vino, y las botellas jóvenes se confunden con las reservas, se decanta mucho y se gana poco. Decantar es una necesidad cuando el vino tiene residuos, o cuando huele a encierro. Más allá de eso, decantar es un gesto, un acto, una ceremonia que otorga importancia al vino. Pero si lo hace con una botella barata y joven, o una cara pero también reciente, es más una caricatura que una necesidad. Decantar no es lo mismo que hacer respirar, aunque para esto último es más elegante usar un decantador de cristal que una jarra. Se airea, se oxigena, para hacer que el vino respire, para que se vayan rápido los olores de encierro. Se decanta para evitar que los “posos†o sedimentos sólidos que se han creado en la botella con el tiempo, pasen a la copa. Obviamente, al decantar también se oxigena o airea. En definitiva el decantar es hacer que el vino se oxigene rapidamente, aunque algunos conocedores, que usualmente no tienen prisa, les agrada dejar el vino en la botella para que éste paulatinamente se recupere. Eso ayuda a respirar lentamente al vino y no necesita decantador. En cambio si la botella es de más de cinco años, el decantador ayuda. La segunda práctica incorrecta es poner el vino en el decantador y sacar corriendo la botella vacÃa.
El mismo oxÃgeno que favorece su aireación y la expresión de sus aromas en un primer momento es el gran enemigo y principal responsable de su ocaso. Por eso el remedio más habitual para alargar su vida es devolverle a su aislamiento en la botella. La manera más eficáz –y también bastante más caras– son las versiones domésticas que emplean nitrógeno como gas inerte y permiten, por tanto, eliminar cualquier resto de oxÃgeno. Esta técnica, que ya está presente desde hace tiempo en hoteles y restaurantes, alarga la vida del vino durante varias semanas. Otra forma pero más económica es la Bomba de VacÃo, con este elemento podemos quitar el aire del interior de la  botella, permitiendo conservar el lÃquido por un tiempo no superior a 5 dÃas, dependiendo de la calidad del vino.
Lo más deseable para un vino con vistas a la guarda es que logre pasar su vida sin sobresaltos. Para ello debemos tener en cuenta los siguientes factores: Es sabido que mientras el vino reposa en botella, no debe tener contacto alguno con el oxÃgeno, de ahà surge ver en cavas las botellas estivadas en forma horizontal, para que el corcho no se seque y deje entrar aire. El calor aumenta el proceso biológico, por ello es conveniente mantenerlo a una temperatura media de 12 grados sin sobresaltos ni variaciones que superen los 20 grados. La fotoxidación se puede preevenir mediante una luz tenue, aunque basta con un buen grado de penumbra. La presencia de olores fuertes puede llegar a contaminar el vino almacenado atravez del corcho, hasta llegar al interior de la botella. Y por último, los movimientos y vibraciones permanentes son también malos para el vino. Por ello se recomienda que el lÃquido permanezca en un estado de reposo estático. Hoy en dÃa el mercado nos ofrece una gran variedad de cavas conservadoras eléctricas, de temperatura constante o bien multi temperatura, que poseen todas las caracterÃsticas ideales para la guarda y la larga vida de un vino. Ademas hay que tener en cuenta que no todos los vinos son ideales para la guarda, como blancos y tintos jovenes, para ello recomendamos el ascesoramiento técnico de personal especializado.
El corcho es un tejido vegetal formado por células impregnadas con suberina, sustancia que las hace poco permeables al agua y a los gases. Se extrae de la corteza del árbol (alcornoque o Quercus suber) mediante un proceso que se denomina “descorche†que no es otra cosa que el desprendimiento de la corteza del tallo, cada siete a diez años. El primer descorche se denomina “corcho virgen†o “bornizo†, se hace luego de 25 a 30 años de implantado el Alcornoque y tiene un valor comercial relativamente bajo. Se lo suele usar para moler y a partir de ahà hacer tapones aglomerados o planchas de corchos para acústica, sellamiento de motores (juntas) o revestimientos. El segundo descorche genera el denominado “corcho segunderoâ€. La corteza, una vez desprendida del árbol, se apila en el campo, lejos de la presencia de animales y separando cada plancha para que se mantengan aireadas, con la “espalda†(superficie que da hacia el exterior) hacia arriba. El tiempo de secado de las planchas no debe ser inferior a los seis meses después de extraÃda del árbol. Para tener una idea global de la importancia del negocio de taponado, se puede decir que, anualmente, se cierran unos 14 mil millones de botellas de vinos y unos mil millones botellas de espumantes varios. El negocio, en su conjunto mueve alrededor de U$S 1.200 millones por año.
En la actualidad, la crianza en madera se lleva a cabo principalmente en barricas de roble (barriles mediano de 225 litros de capacidad, en su gran mayorÃa) las mismas tienen un costo de aproximadamente U$ 700, y una vida util de 3 usos, por ello cuando nos ofrecen un vino con roble a $10, es conveniente dudar! Hay que tener también en cuenta que no cualquier vino soporta la crianza en madera. Se necesita, digamos, un vino de buena estructura. Es por esto que la calidad de la materia prima, el proceso de elaboración y la mano de enólogo deben ser los adecuados para lograr un producto para la crianza. Finalizado el proceso de elaboración, el vino se coloca en las barricas (en una sala especial, con cuidados de temperatura y humedad) y pasará en las mismas varios meses (habitualmente entre 6 y 18 meses). Durante este tiempo el vino experimentará una serie de transformaciones, que podemos resumir en dos procesos diferentes. El primero es el aporte de la madera que le otorga al vino taninos y sustancias especiales, que mejoran su estructura. Más simplemente podemos decir que reafirma el color y brinda aromas y sabores especiales, normalmente muy agradables. El segundo cambio se debe a un proceso de intercambio llamado microoxigenación. Es simplemente la penetración en dosis mÃnimas de oxÃgeno por los poros de la madera. Este oxÃgeno interactúa con el vino y se provoca una oxidación muy lenta y controlada, El resultado son vinos más complejos, con nariz muy agradable, ya que a las frescas notas propias de la variedad, se suma la tibieza otorgada por la madera. Aromas a vainilla, manteca, madera, cuero, tabaco, pan tostado son algunos de los posibles aportes del roble. En boca también se percibe su presencia a través de un gusto muy particular.
Las copas de los vinos no son un capricho ni una banalidad. Por el contrario, son el resultado de una sacrificada búsqueda realizada durante mucho tiempo, hasta encontrar el recipiente más adecuado para la transferencia del vino de la botella a la boca, su destino. Estas son recomendaciones para disfrutar mejor de un vino tinto: Paredes delgadas, incoloras, transparentes, lógicamente para apreciar el color. Se necesita que los aromas surjan de la base y se concentren en la parte superior, permitiendo asà una mejor percepción de los aromas y espacio para que se combinen. Bastante capacidad, las copas deben permitir una cantidad razonable de vino, sin que al servir se sobrepase los dos tercios de capacidad. Por eso el vino necesita copas y no copitas. Nunca debe servirse utilizando la capacidad total de la copa, para permitir la acción de hacer rotar el lÃquido logrando asà el ingreso del oxÃgeno en el vino, sin arriesgarse a la fatalidad de un derrame. Copas con pie de una altura mÃnima de 4 cmts. Esto da dos ventajas; La primera es que se puede agarrar la copa sin agarrarla por su cuerpo, que calentarÃa el vino y nos impedirÃa apreciar su color. La segunda, que permite un pie adecuado es la estabilidad y elegancia. Hay que tener cuidado con algunas copas de pie larguÃsimos, pues éstas si bien parecen muy elegantes en la mesa, son muy inestables al tener un centro de gravedad alto. Al menor roce caerán sobre la mesa o el suelo. Digo, si vamos a tomar vino es porque buscamos la perfección en otras cosas, no en gráciles movimientos motores.
