Callia Magna, Lo Nuevo De San Juan
Categories: Vinos
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Un vino para aquellos gustosos de ejemplares bajos de concentración, con maderita al frente, pero de nariz  y algo dulzones, que además, tienen una linda etiqueta. Bodegas Callia presenta una nueva propuesta para Callia Magna. Es una lÃnea de vinos premium de la bodega, elaborada en su totalidad con uvas de distintas regiones de San Juan. Es una lÃnea de vinos elaborada con uvas cosechadas a mano y seleccionadas de viñedos de los Valles de Tulum, Pedernal y Zonda, en la provincia de San Juan. De cada uno de estos lugares se utilizan aquellos varietales que pueden ofrecer vinos con un estilo y personalidad únicos. Asà el Callia Magna Syrah y el Callia Magna Viognier tienen su origen en el Valle de Tulum, que se encuentra a 630 metros sobre el nivel del mar con un clima cálido, gran amplitud térmica y suelos de diversas caracterÃsticas, ideales para ambos varietales. De Pedernal surge el Callia Magna Malbec/Merlot, un bivarietal marcado por las caracterÃsticas de este valle ubicado a 1.400 metros sobre el nivel del mar, con amplitud térmica cercana a los 20° y un microclima favorable para estas uvas. Finalmente el Callia Magna Tannat que se obtiene del Valle de Zonda, dónde los suelos pedregosos y la altura de 900 metros sobre el nivel del mar.
El mercado norteamericano, que avanza para convertirse en dos o tres años en el primer consumidor de vinos del mundo, presentó tres novedades que los observadores no saben aún si son tendencias: El vino italiano pasó a la cabeza en la importación, es la primera novedad. La segunda, el francés cayó al tercer lugar (tras el australiano). El vino argentino ha desalojado al chileno del cuarto puesto. Los analistas del sector creen que, en los consumidores, hay nuevas percepciones de la realidad. Según ellos, los vinos franceses y chilenos son más caros en la relación precio-calidad, por una larga y sostenida campaña de publicidad y mercadeo. Los italianos y los argentinos, menos hábiles en sus polÃticas de comercialización y competencia de precios, están alcanzando las posiciones que su calidad permite. Los vinos italianos preferidos en norteamérica provienen de la Toscana, con el chianti classico a la cabeza, pero comienzan a competir otras regiones. Los vinos de cava catalanes, están desalojando por precio al champagne francés, a un tercio del precio de éste. Entre los vinos tintos, el monovarietal argentino malbec compite en preferencia y diferenciación de calidad con los vinos de mezcla de cepas franceses y chilenos. En encuestas realizadas entre los consumidores norteamericanos, algunos han señalado que los vinos genéricos de Francia y de Chile, “no les parecen tan buenos como antesâ€. Según cifras entregadas por el Departamento Federal de Comercio de Estados Unidos, las últimas ventas registradas, en hectolitros, fueron éstas: 1.002.170 de Italia, 918.630 de Australia, 466,190 de Francia, 280.750 hectolitros de Argentina y 243.290 de Chile. “Por supuesto, la disparidad de precios permite maquillar el orden de valores a gusto del exportador†sostiene el portal mercadodigital.com.
Al proyecto Cavas Rosell Boher lo imaginó un grupo de profesionales, de profunda raigambre mendocina que en 1996 soñó recuperar la producción artesanal de espumantes elaborados con el método “Champenoise†o “Tradicional de segunda fermentación en botellaâ€. Unieron entonces voluntades, esfuerzos y experiencia en este objetivo común. En 1999 se adquieren las centenarias instalaciones de la bodega fundada en el año 1900 por Bernardo MartÃnez (abuelo de Alejandro MartÃnez Rosell), a punto de ser demolidas. La construcción, realizada mitad en adobe y mitad con ladrillos antisÃsmicos se habÃa conservado en perfectas condiciones, gracias a la visión de aquellos inmigrantes. Después de una serie de adaptaciones, reformas e incorporación de tecnologÃa, Cavas Rosell Boher encuentra con la llegada del nuevo milenio, una cava ideal para la fermentación reposada de sus espumantes. Desde entonces, sin apurarse ni restarle tiempo a su arte, el equipo que dirige Alejandro MartÃnez Rosell sigue esforzándose dÃa a dÃa para alcanzar los máximos estándares en espumantes. Rosell Boher es el producto de muchos años de experimentación lúdica. Sus protagonistas: Alejandro MartÃnez Rosell y equipo técnico. De sus mayores heredaron el gusto por la búsqueda. Y la búsqueda no sólo como el deseo de captar un objeto, su esencia, sino también el privilegio del aprendizaje como un transito: aunque no sea ahora, aunque no sea ya. Paciencia, tiempo y dedicación son algunas de las caracterÃsticas de nuestros buscadores. Saben qué sucede con sus mejores vino en el transcurso de los años; se toman el tiempo necesario para probarlos. Sin embargo, en Argentina – ” un paÃs sin tiempos” – nos dicen – “sin tradición de espera”, ha dejado pasar, en muchos casos, sus mejores y sus peores cosechas sin una reflexión, sin enseñanzas.
El corcho es un tejido vegetal formado por células impregnadas con suberina, sustancia que las hace poco permeables al agua y a los gases. Se extrae de la corteza del árbol (alcornoque o Quercus suber) mediante un proceso que se denomina “descorche†que no es otra cosa que el desprendimiento de la corteza del tallo, cada siete a diez años. El primer descorche se denomina “corcho virgen†o “bornizo†, se hace luego de 25 a 30 años de implantado el Alcornoque y tiene un valor comercial relativamente bajo. Se lo suele usar para moler y a partir de ahà hacer tapones aglomerados o planchas de corchos para acústica, sellamiento de motores (juntas) o revestimientos. El segundo descorche genera el denominado “corcho segunderoâ€. La corteza, una vez desprendida del árbol, se apila en el campo, lejos de la presencia de animales y separando cada plancha para que se mantengan aireadas, con la “espalda†(superficie que da hacia el exterior) hacia arriba. El tiempo de secado de las planchas no debe ser inferior a los seis meses después de extraÃda del árbol. Para tener una idea global de la importancia del negocio de taponado, se puede decir que, anualmente, se cierran unos 14 mil millones de botellas de vinos y unos mil millones botellas de espumantes varios. El negocio, en su conjunto mueve alrededor de U$S 1.200 millones por año.
En la actualidad, la crianza en madera se lleva a cabo principalmente en barricas de roble (barriles mediano de 225 litros de capacidad, en su gran mayorÃa) las mismas tienen un costo de aproximadamente U$ 700, y una vida util de 3 usos, por ello cuando nos ofrecen un vino con roble a $10, es conveniente dudar! Hay que tener también en cuenta que no cualquier vino soporta la crianza en madera. Se necesita, digamos, un vino de buena estructura. Es por esto que la calidad de la materia prima, el proceso de elaboración y la mano de enólogo deben ser los adecuados para lograr un producto para la crianza. Finalizado el proceso de elaboración, el vino se coloca en las barricas (en una sala especial, con cuidados de temperatura y humedad) y pasará en las mismas varios meses (habitualmente entre 6 y 18 meses). Durante este tiempo el vino experimentará una serie de transformaciones, que podemos resumir en dos procesos diferentes. El primero es el aporte de la madera que le otorga al vino taninos y sustancias especiales, que mejoran su estructura. Más simplemente podemos decir que reafirma el color y brinda aromas y sabores especiales, normalmente muy agradables. El segundo cambio se debe a un proceso de intercambio llamado microoxigenación. Es simplemente la penetración en dosis mÃnimas de oxÃgeno por los poros de la madera. Este oxÃgeno interactúa con el vino y se provoca una oxidación muy lenta y controlada, El resultado son vinos más complejos, con nariz muy agradable, ya que a las frescas notas propias de la variedad, se suma la tibieza otorgada por la madera. Aromas a vainilla, manteca, madera, cuero, tabaco, pan tostado son algunos de los posibles aportes del roble. En boca también se percibe su presencia a través de un gusto muy particular.
1 El vino tiene que armonizar con la comida, y la comida con el vino. 2 No hay que olvidarse que la armonÃa no solo depende de carne roja, blanca o de caza. Muchas veces el plato está dominado por el sabor de la salsa que acompaña. Por lo tanto hay que tomar en cuento el tipo de salsa. . . 3 Un vino tiene que armonizar con el que se ha tomado antes, o con el que se va tomar después: ·vino liviano antes del vino más denso ·vino seco antes de vino dulce ·vino blanco antes de vino tinto ·vino joven antes de vino añejo 4 Con las comidas abajo no se sirven vinos porque producen disarmonÃas aromáticas y/o gustativas: ·escabeches ·pomelos ·ensaladas ·verduras con salsa de vinagre ·chocolate y comidas con chocolate (excepto aquellas no muy pesadas que se pueden acompañar con algunos vinos dulces naturales ó fortificados) 5 Hay que respetar los gustos personales. Si hay una persona a quien no le gusta los vinos blancos no tiene que tomar un vino blanco porque armoniza mejor con la comida. Casi siempre existe un vino rosado ó tinto alternativos que respetan las reglas de oro.
